
El 3 de agosto de 1492, Cristóbal Colón junto con los hermanos Martín y Vicente Pinzón y 120 hombres, partió del Puerto de Palos (España) con dos carabelas (La Niña y La Pinta) y una nave (La Santa María).
En este sitio, Colón construyó un fuerte con los restos de la Santa María, . Ese refugio se llamó "Fuerte de Navidad" y fue el primer asentamiento español en América
Segundo viaje: la búsqueda de los tesoros de la India
Colón partió de Cádiz el 25 de septiembre de 1493, al mando de 17 barcos y 1200 hombres. Cuarenta días más tarde descubrió las Antillas, Cuba y Puerto Rico. Hacia fines de noviembre llegó a La Española y encontró el "fuerte de Navidad" destruido
El 30 de Mayo de 1498, parte de Sanlúcar de Barrameda con seis naves tomando el camino del Sur. El 31 de Julio llegó a la isla de Trinidad. De allí pasó a las costas de Venezuela y finalmente al atravesar el estrecho de la Boca de Sierpes, llega a la Península de Paria. Allí se encontró con indios adornados de perlas y con un paisaje exuberante y, tal como lo revelan las cartas que enviara a los reyes, Colón pensó que había descubierto "El Paraíso Terrenal".
El 11 de mayo de 1502, parte junto con su hermano Bartolomé y su hijo Hernando Colón desde Cádiz con cuatro naves y 150 hombres. El objetivo principal de este viaje era tocar tierra firme y encontrar un paso hacia la zona de las especierías, la antesala a la costa oriental del continente asiático.
en enero llegaron a un lugar rico en oro, en donde fundaron una ciudad, Santa María de Belén, la cual quedaría a cargo de Bartolomé




La distribución de las ciudades consistía en una serie de estructuras piramidales, Las pirámides escalonadas estaban recubiertas con bloques de piedra pulida y por lo general llevaban tallada una escalinata en una o varias de sus caras. La infraestructura de las pirámides estaba formada habitualmente por tierra y piedras, pero a veces se utilizaban bloques de piedra unidos con mortero.
Los pueblos mayas desarrollaron un método de notación jeroglífica y registraron su mitología y su historía. Entre los mayas, la cronología se determinaba mediante un complejo sistema calendárico. El año comenzaba cuando el Sol cruzaba el cenit el 16 de julio y tenía 365 días; 364 de ellos estaban agrupados en 28 semanas de 13 días cada una, y el año nuevo comenzaba el día 365. Además, 360 días del año se repartían en 18 meses de 20 días cada uno. Las semanas y los meses transcurrían de forma secuencial e independiente entre sí.